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Viajes Baratos

Por qué viajar con tu Pareja.

Casarse o tener hijos es un paso gigante que tener con la pareja, debido a que son decisiones que vienen acompañadas de grandes consecuencias y que en el caso arrepentirse pueden tener costos muy altos, especialmente en el caso de los hijos.

Vida normal

En tu vida normal compartirías sólo unas pocas horas al día con tu pareja, y muchas de las decisiones que se deben tomar son decisiones sin grandes consecuencias y que sin subestimar, parecen mucho más simples. (obviamente tener hijos, comprar un departamento o casarse no entran en este punto)

Viajar, en cambio…

Cuando viajas, en cambio, estás prácticamente todo el tiempo con la otra persona. No tienes espacios para ti, no tienes amigos con los cuales descargarte, y además tienes que tomar decisiones prácticamente a diario. Dónde dormir, qué o dónde comer, estar conscientes de si es o no suficiente el presupuesto, entre muchas otras decisiones que se deben ir tomando día a día.

Lo peor de todo, o lo que lo hace más difícil, es que al igual que un bebé, la falta de comida o sueño (algo común mientras se viaja) nos pone en un estado mucho más sensible, por lo que las discusiones son mucho más comunes que en la “vida normal”.

Todo lo anterior, hacen de un viaje, una prueba de amor muy intensa, que puede fortalecerlos, o hacer que ésta termine. Es una prueba de conocimiento y aceptación real, en la que se convive a diario con los cambios cíclicos de humor, y se pone a prueba con cada discusión, la posibilidad y la decisión, de seguir adelante.

Por otro lado, a pesar de todo lo anterior, el estar solos, genera un estado mucho más íntimo que en la vida normal, lo que hace que ciertas cosas sean más fáciles. Ésto, genera un desafío posterior, al volver a “la vida normal”, en el cual se debe enfrentar el cambio, o paso de estar solos, a compartirse con amigos, familiares, u otras personas en general.

Si todo lo anterior es superado, y asumido con sabiduría, las chances de ser exitosos en los desafíos siguientes son mucho mayores, aunque como siempre no determinantes.