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Viajes Baratos

Viajar con Coronavirus

¿Cómo Viajar en Tiempos de Coronavirus?

Primero que todo, esta es una situación que ninguno de nosotros ha vivido antes, es algo nuevo y por tanto, es normal no entender bien qué pasa. Es un momento que nos llama a entender la fragilidad de la vida y de las cosas, y a la vez de cuestionarnos las cosas que hay en nuestra vida, y lo que somos.

Esta situación nos cambió la vida a todos. Quiero aprovechar de agradecer a todos aquellos que están trabajando más que nunca, todos aquellos que son fundamentales para sobrellevar esta crisis. Por nombrar a algunos a los que trabajan en supermercados, en la agricultura, los camioneros, los que recolectan la basura, y en especial a los profesionales de la salud, que además de trabajar a un ritmo muy intenso y estresante, lo hacen expuestos a la enfermedad.

Pero esto va enfocado a aquellos que tenemos la suerte de estar en nuestra casa. Porque nuestras vidas también cambiaron. En lo doméstico, lo que nos pasa a todos, es que estamos encerrados, y que todos hemos tenido que cambiar nuestras rutinas. Algunos han tenido que trabajar desde casa, lo cual ha resultado en trabajar incluso más en algunos casos. Algunos negocios han sufrido mucho de la crisis y eso ha generado despidos o que sea imposible trabajar.

Se ha tenido que convivir más con lo hijos. Y no los puedes sacar a liberar energía como antes. Ya no puedes escapar, salvo para ir al supermercado. Algunas parejas que no convivían se han tenido que separar, mientras que otras que tienen la posibilidad de estar juntas, ya no se aguantan. Índices alertan sobre los aumentos en violencia intrafamiliar. Y mientras algunos están perdiendo su tiempo, algunos están aprovechando de descansar, o aprender algo. Leyendo, aprovechando la elíptica que tenían botada, o trabajando como loco, inevitablemente, a todos nos ha afectado de una forma u otra.

Mi consejo, aprovecha esta oportunidad. Para aprender o profundizar en la meditación o yoga, para leerte un libro, para aprender ese idioma que siempre quisiste, marcar los abdominales o lo que sea, pero es el momento perfecto para reinventarse.

Pero bueno, ¿Cómo viajar mientras estás en cuarentena?

Viajar al Pasado

Una buena forma de poner la mente en positivo es agradecer. Y para ello te invito a que viajes al pasado. A ese momento en que te sentiste muy feliz. Quizás fue en la universidad, o en algún trabajo o proyecto que trabajaste, cuando tuviste tu banda, cuando hacías ese taller de pintura o música, cuando tus hijos estaban pequeños, en ese viaje inolvidable, lo que sea. Mira fotos, recuerda como era tu vida en ese momento y reconoce lo que te hace feliz. Agradece por todo eso, por tu cuerpo y la posibilidad que te ha dado de moverte y hacer tantas cosas. A la gente que te ha acompañado, y que permitió que conocieras y que vivieran esos momentos. Agradece por tu vida, por los que están bien, porque estás en tu casa. Hace poco leía a una autoridad en India que llamaba a agradecer, ya que aspectos tan simples como tener jabón, tener un lugar donde encerrarte a hacer cuarentena o una cama para recostarse en caso de fiebre, es un verdadero lujo, cuando nos comparamos con países como esos.

Viajar al Presente

El momento presente, como su nombre lo dice, es un regalo. Siempre lo es. Dependiendo de como lo tomes, puede ser un momento para tomar la fuerza que necesitabas para divorciarte, o puede ser el momento de arreglar las cosas. Puede ser un momento cercano a una tortura en tu vida, o puede ser el momento que aprovechas a tus hijos y de influir en su enseñanza y en su ser. Tú eliges.

A todos nos cambió la vida, pero todos recibimos algo de tiempo. El tema es qué hacemos con él.

Si quieres viajar al pasado, buscar ese viejo baúl o caja con fotos, te va a hacer bien. Tomar conciencia del cambio, que los años pasan y de que hay que aprovechar la vida antes que se nos escape. Toda esa gente de la que nos hemos alejado. Los otros que han llegado. Si no es esto, aprovecha tu tiempo de otra manera. Quizás siempre quisiste tiempo para leer, para ordenar, para pintar, para aprender a meditar, qué mejor momento para vivir el presente mientras aprendes de ti mismo. ¿cuándo había pasado esto antes?

Haz una lista, anota todas esas cosas que tienes pendientes, desde ese viaje que siempre soñaste, hasta ese mueble que querías ordenar, Ese libro que querías leer, esa serie que te recomendaron, ese idioma, o sobre el proyecto que quieres empezar o que te gustaría realizar. Todo. Tómate un día o dos si es necesario, pero anota todo.

Cuando termines, organízalo. Separa las cosas que podrías perfectamente hacer ahora pero que por flojera, dejarte estar o lo que sea no lo has hecho. En un segundo grupo, las cosas que no puedes hacer porque no tienes los materiales, no sabes como encontrar ese curso o aprender ese idioma, o por cualquier cosa solucionable, y por último, todas aquellas cosas que no puedes hacer por el coronavirus.

Parte con la primera lista, y haz todas esas cosas. Cuando termines te vas a sentir genial y sabrás que cuando termine esta crisis ya no tendrás esas cosas sin hacer. Para las segundas, las que no sabes cómo solucionar algún aspecto, busca en internet. En estos tiempos, con instagram puedes encontrar casi cualquier producto usando un hashtag, en youtube puedes encontrar de todo para aprender sobre el tema que sea. Se han estado liberando cursos gratuitos en la mayoría de las universidades. Compra ese instrumento por internet. Te va a llegar en algunos días, mientras ordenas aquella pieza que no quieres ni abrir la puerta. Y luego, usas youtube para aprender. Ahora es tu momento.

Y para aquellas cosas que es imposible que las hagamos por culpa del coronavirus, guárdenlas, para que cuando esto termine, ya no habrá excusas para tener esas cosas pendientes.

Hay una cosa más que quiero advertir sobre el presente. No es fácil estar encerrados, hace que nos desestabilicemos y a veces podamos reaccionar más intenso de lo que deberíamos, quizás decimos algo que no corresponde, o simplemente no somos lo suficientemente agradecidos o proactivos que en nuestra casa esperan que seamos. Quizás no tenemos la paciencia para aceptar que las personas que nos rodean no van a ser necesariamente como nosotros esperamos que sean. Estén atentos a esto, si dicen algo que no corresponde, pidan disculpas. Aporten lavando platos, cocinando o pasando un paño por un mueble de vez en cuando. Estén donde estén, si hay alguien alrededor, están rodeados de los que son importantes, de aquellos que hay que aprender. Cuídenlos y aprovéchenlos, porque cuando esto termine, todo lo que tenemos hoy, lo habremos perdido. Usen esta experiencia para crecer, para conocerse en un principio y para finalmente mejorar.

No se olviden de aquellos que no estaban bien antes, que tenían algún problema siquiátrico, o quizás eran más inestables, de aquellos que perdieron su trabajo, a un ser querido… Pregúntenles cómo están, apóyenlos y acompáñenlos dentro de lo que puedan. Tengan paciencia, y entiendan que aunque tu estés lidiando bien con la situación, no significa que todos tengan la misma salud mental y suerte. A los que perdieron su trabajo, tranquilidad y ánimo. Todo va a estar bien…

Por Último, Viajar al Futuro

Esta es una situación que nos hace replantearnos las cosas. Nos ha demostrado como todo puede cambiar de un segundo a otro. Si ya lo sabíamos cuando nos dimos cuenta que un conocido estaba enfermo de cáncer o que tuvo un accidente, esto nos demuestra que absolutamente todo puede cambiar de un segundo a otro, a una escala inimaginable, incluso más grande que una bomba atómica o un terremoto. Hay mucha incertidumbre frente al futuro, al punto que nadie puede pronosticar lo que va a pasar. Sabemos que va a ser difícil pero no sabemos qué tanto.

No se enfoquen tanto en esto, más que nada porque no se sabe lo que va a ocurrir. Recuerden ese estudio de la universidad de pensilvania en que demostraba que el 90% de lo que nos preocupa nunca llega a suceder. Desgastarse en esto no tiene sentido y nos llena de ansiedad.

Si hicieron una lista con las cosas que tienen pendientes y que no pueden hacer por el coronavirus, complementenla. Incluyan ir a ver a sus abuelos o padres, ir a caminar, ir al rio o a la playa. Invitar a esa persona especial a comer, o ir al cine. Los proyectos que siempre quisimos pero no nos atrevimos. Esos cambios que nos van a permitir ser más felices. Es rico cuando soñamos… Por qué no hacerlo ahora?

Como nos dijo Henry Ford, “Tanto si crees que eres capaz de hacerlo como si crees que no, estás en lo correcto.” Piensen que pueden hacerlo y busquen la manera de lograrlo. Puede que no lo veas ahora, pero con el tiempo, encontrarás la forma. Si no das el primer paso, no serás capaz de darte cuenta que a los 5 pasos llegaban todas las respuestas.

Observa cómo te sientes con las noticias que ves, cuando lees twitter o facebook.

Ahora prueba con música, con series de comedia, llama por video a esa amiga o a ese pariente de la que no sabes hace días o semanas.

¿Cómo te sientes ahora?

Si hay algo que te hace sentir mal, que no te permite mantenerte en un estado positivo o feliz, deja de hacerlo. Sabemos que es terrible y que gente está muriendo, que quizás china o eeuu inventaron esto para dominar el mundo, pero quizás ver videos explícitos o por horas no tiene sentido y estaremos por horas pensando en eso. Usen su tiempo en agregar buenos momentos a sus vidas, no te quedes enfocado en eso que te hace sentir deprimido, abrumado o sin ganas. Y si ya te sientes ahí, como dijo un maestro budista en más de una ocasión, con cada respiración, tienes una nueva oportunidad para volver a empezar. Deja de desperdiciar tu tiempo enfocándote en lo negativo, y úsalo en algo que te ayude más adelante en alguno de los aspectos de la vida, o simplemente haz cosas que te permitan ser aunque sea unos segundos al día más feliz. Si esos segundos los transformas en minutos y luego en horas, te darás cuenta que aunque estés encerrado sin poder hacer mucho, conseguirás tener una vida mucho más feliz.